Fuencarral celebra 75 años de historia compartida con Madrid en la parroquia de San Miguel
El pasado 18 de octubre, la parroquia de San Miguel Arcángel acogió una Eucaristía por el 75 aniversario de la anexión de Fuencarral a Madrid. Una celebración presidida por nuestro párrroco, Julián Recio, y que reunió las tres devociones de Fuencarral, al Cristo de la Vera-Cruz, Nuestra Señora de Valverde y San Miguel en torno a una misma historia de fe y amor a nuestro pueblo.
«¿A quién amas, Fuencarral? ¿A quién guardas en tu corazón?».
Con estas palabras comenzó la homilía de nuestro párroco, Julián Recio, durante la Eucaristía celebrada el pasado 18 de octubre para conmemorar el 75 aniversario de la anexión de Fuencarral a Madrid. Una pregunta directa, cercana, dirigida al corazón de cada fuencarralero; una invitación a mirar nuestra historia y reconocer aquello que nos hace ser quienes somos.
La celebración contó con la presencia del concejal presidente del distrito de Fuencarral-El Pardo, D. José Antonio Martínez Páramo, representantes de las hermandades y cofradías de la parroquia y miembros de distintos grupos parroquiales, que quisieron sumarse a este aniversario tan significativo para nuestro pueblo. La ceremonia estuvo armonizada por el coro parroquial.
Tres patronos, una historia y una misma fe
El altar de San Miguel reunió en esta ocasión tres imágenes muy queridas por los fuencarraleros: el Santísimo Cristo de la Vera-Cruz, Nuestra Señora de Valverde, patrona de Fuencarral, traída expresamente desde su santuario para la celebración, y San Miguel Arcángel, titular de nuestra parroquia.
Su presencia conjunta dio un significado especial a la Eucaristía. Tres imágenes que forman parte de la memoria de Fuencarral y que, generación tras generación, han acompañado la fe y la devoción de sus vecinos.
La Virgen de Valverde lució el manto que le regaló la última corporación municipal del Ayuntamiento de Fuencarral hace 75 años.
«¡No pierdas tu ADN, Fuencarral!»
A lo largo de la homilía, Julián Recio recorrió la historia de Fuencarral, sus transformaciones y su capacidad para mantener una identidad propia a lo largo del tiempo. Recordó su vocación acogedora, su tradición de compartir con quien lo necesita y la importancia de no perder aquello que hace de Fuencarral mucho más que un lugar en el mapa.
«¡No pierdas tu ADN, Fuencarral! ¡No pierdas tus obras de fe y de caridad!», exhortó nuestro párroco.
Porque cambian las calles, llegan nuevas construcciones y se transforma el paisaje, pero hay algo que merece la pena cuidar: el corazón de un pueblo. Un corazón formado por sus vecinos, sus recuerdos, sus tradiciones y su manera de acoger a quienes llegan.
Y, en el centro de todo, la fe. La homilía recordó que el verdadero secreto de Fuencarral está en su amor a Dios, una fe que invita a vivir como hermanos, superar enfrentamientos y mantener abiertas las puertas a todos, sin distinciones.
Una historia que seguimos construyendo juntos
Setenta y cinco años después de su anexión a Madrid, Fuencarral sigue conservando sus raíces y una identidad que forma parte de la historia de sus vecinos. La parroquia de San Miguel Arcángel ha caminado junto a ellos durante generaciones, siendo lugar de encuentro, celebración y acogida.
La Eucaristía del pasado 18 de octubre fue una oportunidad para dar gracias por ese camino compartido y recordar que mantener viva la historia también significa cuidar a las personas, transmitir la fe y preservar las tradiciones que nos unen.
Desde nuestra parroquia queremos seguir formando parte de esa historia, junto a las hermandades, los grupos parroquiales y todos los vecinos de Fuencarral. Con la mirada puesta en el futuro, pero sin olvidar nuestras raíces ni aquello que nos reúne como comunidad.
Y, como recordó Julián Recio al concluir su homilía, que el amor a Dios siga siendo el secreto que mantenga vivo el corazón de Fuencarral, bajo la protección del Santísimo Cristo de la Vera-Cruz, Nuestra Señora de Valverde y San Miguel Arcángel.
Que sigamos queriendo, cuidando y construyendo Fuencarral juntos, hoy y siempre.

